lunes, 13 de junio de 2016

Nuevas obras de puesta en valor en La Abadía



Nuevas obras de puesta en valor en La Abadía

Desde el Centro de Arte y Estudios Latinoamericanos han dado inicio a la cuarta etapa de puesta en valor del edificio que cuenta con protección estructural. Se trata de la continuidad de un trabajo de recuperación edilicia iniciado hace casi dos años.
La Abadía Centro de Artes y Estudios Lati­noamericanos, ubicada en la calle Gorostiaga 1908, ha dado inicio a una nueva etapa en la puesta en valor. La abadía benedictina, que comenzó a construirse en 1924, ha pasado por diferentes estadíos y, desde su reapertura al público en octubre del año pasado, funciona como un centro cultural.
La construcción de los distintos sectores de La Abadía se prolongó durante más de seis décadas, por lo que participaron numerosos arquitectos y presbíteros en la definición de sus estilos. Las celdas fueron habitadas primero por novicios y luego fueron vivienda de sacerdotes. Se abrieron al público como residencia para estudiantes desde 1970 hasta el 2000.

“El estilo final del edificio es ecléctico y neomedieval, con referencias románica y gótica tardía”, comenta la Arq. Andrea González, Coordinadora del Centro de Arte y Patrimonio arquitectónico de La Abadía.
En octubre de 2014, La Abadía fue sede de Casa FOA, la más importante posición nacional de arquitectura, industria, diseño interior y paisajismo donde se llevó adelante la primera etapa de puesta en valor del edificio.
“Entre las principales obras de puesta en valor realizadas durante Casa FOA, destacan el auditorio donde se ubicaba el antiguo comedor de los monjes, la biblioteca donde se hallaba anteriormente la cocina y los baños públicos. Además, se realizaron otras mejoras generales como tendido de instalaciones eléctricas, pintura, pisos y aberturas” señala González.
Una segunda etapa tuvo lugar entre noviembre de 2014 y enero de 2015 donde el foco estuvo puesto en la recuperación del edificio para su utilización como Centro de Arte y Estudios. Así, se refuncionalizó la planta baja como salas de enseñanza de música, en el marco del programa de la Orquesta Infantil; como oficinas administrativas y como espacio auxiliar de exposiciones. Para ello se reutilizaron las antiguas celdas ocupadas por los monjes. Además, se realizó el acondicionamiento integral de la Instalación eléctrica de las salas, la ilumi­nación general de fachadas y claustro, la restauración de las aberturas exteriores de hierro e interiores de madera y se instalaron dos rampas para optimizar las condiciones de accesibilidad.
Entre marzo y octubre de 2015, la tercera etapa de puesta en valor se centró en la planta alta del edificio, donde se recuperaron las antiguas celdas para conver­tirlas en salas de exposición con estándares internacionales de terminaciones, equipamiento y facilidades para el montaje de las distintas muestras producidas por el Centro de Arte.
“Las salas de exposición preservan la riqueza espacial y arquitectónica característi­ca de este espacio monástico, conservando aún el clima de recogimiento y espiri­tualidad característico de este lugar. El aporte de Guillermo Alonso, quien trabajó con nosotros desde el inicio del proyecto, fue muy importante durante este proceso” sintetiza Sebastián Blanco, Director de La Abadía.
En los últimos días, el Centro de Arte y Estudios Latinoamericanos ha iniciado una nueva etapa de este ambicioso proyecto correspondiente a este icónico ed­ificio de la ciudad de Buenos Aires.
Se trata de la puesta en valor de fachadas y paisajismo, a través de Mecenazgo Cultural del Gobierno de la Ciudad. Las principales actividades de obra incluidas en esta etapa consisten en el paisa­jismo en los jardines a cargo del Estudio Thays y la restauración de las fachadas interiores del claustro. En cuanto a la estructura a la vista, cielorrasos y arcos de hormigón armado se realizará la limpieza y tratamiento de hierros a la vista, reintegración de revoque cementicio en los sectores faltantes, limpieza de co­lumnas y capiteles de la galería del claustro mediante hidrolavado.
El informe de estado, conservación y patologías fue realizado por el Estudio Fajre y Asociados, y la dirección de obra está a cargo del mismo Estudio. La empresa DC&C Construcciones es responsable de la ejecución de la obra.