sábado, 5 de julio de 2014

Se inauguró el Museo MADI / Escuela Kosice en Salta, Argentina


Se inauguró el Museo MADI / Escuela Kosice en Salta, Argentina

Kosice estuvo presente en la inauguración del Museo de Arte Madí y la Escuela que lleva el nombre del artista, en la estancia El Milagro, en La Candelaria, provincia de Salta.
 
  


El Museo Madí cuenta con obras, fotografías históricas y paneles informativos del grupo de arte de vanguardia argentino Madí, fundado en 1946 por Kosice, que aglutinó a artistas de todo el mundo en torno a los principios de abstracción, negación de la representación, creación total, e invención.

La Escuelita, por su parte, se propone acercar el arte a los chicos de las zonas aledańas a partir del apoyo de Gyula Kosice, del cual tomará el nombre.

Desde la creación de la primer escultura articulada y móvil de Latinoamérica (1944), la fundación de Arte Madí (1946), la utilización por primera vez en la historia del arte del gas neón (1946) y el agua (1948) en esculturas, la creación de obras lumínicas, hidrocinéticas y tecnológicas, la proyección de la Ciudad Hidroespacial, Kosice se ha convertido en el principal exponente de la vanguardia argentina en el arte contemporáneo.



Manifiesto Madí

Se reconocerá por arte Madí la organización de elementos propios de cada arte en su continuo. En ello está contenida la presencia, la ordenación dinámica móvil, el desarrollo del tema propio, la ludicidad y pluralidad como valores absolutos, quedando por lo tanto abolida toda injerencia de los fenómenos de expresión, representación y significación.

El dibujo Madí es una disposición de puntos y líneas sobre una superficie.

La pintura Madí, color y bidimensionalidad. Marco recortado e irregular, superficie plana y superficie curva o cóncava. Planos articulados, con movimiento lineal, rotativo y de traslación.

La escultura Madí, tridimensioanalidad, no color. Forma total y sólidos con ámbito, con movimiento de articulación, rotación, traslación, etc.

La arquitectura Madí, ambiente y formas móviles, desplazables.

La música Madí, inscripción de sonidos en la sección áurea.

La poesía Madí, proposición inventada, conceptos e imágenes no traducibles por otro medio que no sea el lenguaje. Suceder conceptual puro.

El teatro Madí, escenografía móvil, diálogo inventado.

La novela y cuento Madí, personajes y acción sin lugar ni tiempo localizados o en lugar y tiempo totalmente inventados.

La danza Madí, cuerpo y movimientos circunscriptos a un ambiente medido, sin música.

En los países que alcanzaron la etapa culminante de su desarrollo industrial, el viejo estado de cosas del realismo burgués desaparecido casi totalmente, en ellos el naturalismo se bate en retirada y se defiende muy débilmente.

Es entonces, cuando la abstracción, esencialmente expresiva, romántica, ocupa su lugar. En este orden están involucradas las escuelas de arte figurativo desde el cubismo hasta el surrealismo. Tales escuelas han respondido a necesidades ideológicas de la época y sus realizaciones son aportes inestimables a la solución de los problemas planteados a la cultura de nuestros días. No obstante ello, su tiempo histórico debe darse por pasado. Por otro lado su insistencia en el tema “exterior” a sus cualidades propias es un retroceso al servicio del naturalismo contra el verdadero espíritu constructivo que se extiende por todos los países y culturas, como es el caso del expresionismo, surrealismo, constructivismo, etc.

Con lo concreto –que, en realidad, es un gajo más joven de ese espíritu abstraccionista– se inicia el gran período del Arte No Figurativo, donde el artista, sirviéndose del elemento y su respectivo continuo, crea la obra en toda su pureza, sin hibridaciones y objetos extraídos a su esencia. Pero en “lo concreto” hubo falta de universalidad y consecuencia de organización. Se cayó en hondas e insalvables contradicciones. Se conservaron los grandes vacíos y tabúes del arte antiguo, como ser en la pintura, escultura, poesía, etc., respectivamente la superposición, marco rectangular, atematismo plástico; lo estático, la interferencia entre volumen y ámbito; proposiciones e imágenes gnoseológicas y traducibles gráficamente. La consecuencia de ello fue que el arte concreto no pudo oponerse seriamente, por intermedio de una teoría orgánica y práctica disciplinaria, a los movimientos instruccionistas, que, como el surrealismo, han ganado para sí todo el universo. De ahí el triunfo a pesar de todas las condiciones en contrario, de los impulsos instintivos contra la reflexión, de la intuición contra la conciencia; de la revelación del subconsciente contra el análisis frío, el estudio y la detención rigurosa del creador ante las leyes del objeto a construir; del simbolismo, de lo hermético, de la magia contra la realidad; de la metafísica contra la experiencia.

En cuanto a la teoría y conocimiento del arte, campea en ellos la descripción subjetiva, idealista, reaccionaria.

Resumiendo, el arte antes de Madí:

Un historicismo escolástico, idealista.

Una concepción irracional.

Una técnica académica.

Una composición unilateral, estática, falsa.

Una obra carente de verdadera esencialidad.

Una conciencia paralizada por sus contradicciones sin solución; impermeabilizada a la renovación permanente de la técnica y del estilo.

Contra todo ello se alza Madí, confirmando el deseo fijo, absorbente del hombre de inventar y construir objetos dentro de los valores absolutos de lo eterno, junto a la humanidad en su lucha por la construcción de una nueva sociedad sin clases, que libere la energía y domine el espacio y el tiempo en todos sus sentidos y la materia hasta sus últimas consecuencias. Sin descripciones fundamentales referentes a la totalidad de la organización no es posible construir el objeto ni hacerlo penetrar en el orden constante de la creación. Es así como el concepto invención queda definido en el campo de la técnica y el de creación como una esencia definida totalmente.

Para el madismo, la invención es un “método” interno, superable, y la creación una totalidad incambiable. Madí, por lo tanto, INVENTA Y CREA.



Buenos Aires, 1946

Gyula Kosice

Fundador de Arte Madí, es ante todo un poeta que se anima a rebasar, sin demasiadas vacilaciones, el marco de las convenciones consagradas por la academia e inclusive por las vanguardias. Este empeńo lo explicitó y lo practicó de manera temprana a comienzos de los 40, en tiempos en que la academia y las vanguardias gozaban de buena salud y proponían límites y programas simultáneamente constrictivos. En una y otra dirección sus propuestas y su escritura infractoria se ubicaron provocativamente “en otro lugar”, asombrosamente excéntrico y fundacional, a la hora de reconocerle raíces, precedencias y deudas teóricas más o menos probables y exigibles.

No es arbitraria, en consecuencia, su voluntad de inscribirse en un territorio de exploraciones múltiples, que incluyeron la escultura, la pintura, la poesía, la teorización estética, la inventiva filológica, el urbanismo, y, dentro de este mismo campo, la utopía (por lo menos en términos presentes) de la Ciudad Hidroespcial, como suma de un emprendimiento de profundas raíces humanísticas, sustentado a la vez por las posibilidades complementarias de la tecnología, el arte y las ciencias, visitadas ya por Kosice en los tiempos de sus tempranas investigaciones con lo lumínico, lo cinético y la presencia esencial del agua.

Síntesis biográfica

Nació en la ciudad de Kosice en 1924.

Escultor, plástico, teórico y poeta argentino, es uno de los precursores del arte de vanguardia cinético lumínico. Estu­dió dibujo y modelado en academias libres.

1940- Primeros Dibujos, pinturas y esculturas no figurativas. Estudio e investigación de la obra de Leonardo Da Vinci. Poemas y escritos sobre el arte interdisciplinario.

1944- "Röyi". Escultura articulada y móvil, nombre inventado.

1944- Cofundador de la revista "Arturo", del griego “arktos”, osa, y ouros, guardián, estrella más brillante de la constelación de Boyero.

1945- Cofundador "Arte Concreto-Invención" en la casa del Dr. Enrique Pichon Riviere.

1945- Organizó la 2ş muestra de "Arte Concreto-Invención" en la casa de la fotógrafa Grete Stern, Ramos Mejía.

1945- Publicación de "Invención". Poemas, esculturas móviles y textos teóricos.

1946- Fundador del Movimiento Arte Madí. Exposición en el Instituto Francés de Artes Superiores - Van Riel. Autor del Manifiesto Madí y la designación del nombre Madí (proveniente de “Madrí, Madrí, no pasarán” de los republicanos espańoles) Pinturas Madí con planos y color articulados.

1946– Por primera vez utilización del gas neón en obras de arte en el plano internacional.

1947- Primera exposición personal de Arte Madí en el Bohemien Club, Galerías Pacífico, asimismo la primera muestra totalmente no figurativa en Latinoamérica.

1947- Fundador y publicación de la revista "Arte Madí Universal", ocho números aparecidos.

1948- Exposición Madí en Réalités Nouvelles, París.

1948- Dibujos y propuesta de "La Ciudad Hidroespacial" que vertebra su declaración en "Arturo": "El hombre no ha de terminar en la tierra".

1949- "Hidrocinetismo". Agua, luz, movimiento. Creador de la escultura hidráulica, introdujo el agua como elemento esencial de sus obras. Por primera vez, utilización del agua, en el plano internacional.

Ha realizado es­culturas monumentales, recorridos hidroespaciales, hidromurales, et­c.

Presentó 50 exposiciones individuales y más de 500 muestras colectivas y publicó 18 libros. Ha sido distinguido con el grado de "Caballero de las Artes y las Letras" por el gobierno de Francia en 1989, y en 1991 realizó su exposición retrospectiva en el Museo Nacional de Bellas Artes. Recibió el premio a la Trayectoria en Artes Plásticas, otorgado por el Fondo Nacional de las Artes, 1994.

Fue ganador del Premio Di Tella en 1997 y del Premio Konex en 1982 (Objetos) y 2002 (Escultura). Fue declarado Ciudadano Ilustre de la Ciu­dad de Buenos Aires. "Anticipaciones" Centro Cultural Recoleta. Par­ticipó en la Exposición "Big Bang", Centro Pompidou, París, 2005. Fue homenajeado en el Senado de la Nación en el 2006 y recibió el Premio Cultura Nación 2007.

Sus obras figuran en museos y colecciones privadas de la Argen­tina, América Latina, Estados Unidos, Europa y Asia.

Por sus 70 ańos de trayectoria se lo considera un visionario en el arte contemporáneo.